jueves, 24 de noviembre de 2011

Teníamos las narices frías
nuestras bocas no paraban de hablar
tu voz hacia el sonido perfecto
que tenía ganas de escuchar.


Tu sonrisa era la imagen perfecta 
y yo no paraba de pensar 
todo su ying tiene su yang 
pero vos no lo tenías.


La luna no estaba, solo el fogón iluminaba 
igual el calor del fuego no lo necesitábamos
nuestros cuerpos juntos lo hacían todo,
las estrellas lo miraron todo, 


y la luna todo envidiaba,
la brisa nunca se acercó 
la noche era simplemente 
todo lo que necesitaba 

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